¿Qué es la
Terapia EMDR?

La terapia EMDR, Desensibilización y Reprocesamiento mediante Movimientos Oculares, es un abordaje psicoterapéutico integrador, cuyo objetivo es aliviar el sufrimiento de las personas que han vivido un acontecimiento traumático, lo cual da lugar a determinados problemas psicológicos.

La terapia EMDR trabaja en el sistema de procesamiento de la información de la persona que ha vivido una situación traumática. Cuando vivimos una situación de esta envergadura, podemos asimilarla y afrontarla adecuadamente, o por el contrario, no contar con los recursos personales para hacerlo, por sentirnos desbordados, bloqueados o por carecer de madurez necesaria. Ante esta segunda situación, no es posible integrar este hecho, con lo cual, la información queda inadecuadamente codificada en nuestra memoria generando una determinada sintomatología, como pueden ser síntomas de ansiedad, creencias negativas, dolor físico o psíquico, miedo, tristeza, etcétera.

Además, con el paso del tiempo, el recuerdo, consiente o inconsciente de este acontecimiento traumático, provoca una sintomatología igual a la experimentada si la persona estuviera viviendo insitu la propia situación traumática.

La terapia EMDR, por tanto, tiene el objetivo de desensibilizar a la persona de sus recuerdos traumáticos, produciendo una integración de estos recuerdos traumáticos, para que al recordar dicho acontecimiento no les produzca ninguna perturbación ni malestar. Con ello, la persona puede alcanzar una resolución ante un determinado incidente más adaptativa y saludable, manejando con ello las creencias, las emociones y las conductas disfuncionales.

¿En qué consiste?

El tratamiento consta de 8 fases estructuradas y organizado cronológicamente:

Comenzamos por valorar si el tratamiento es adecuado para cada paciente en concreto. Posteriormente se identifican los acontecimientos traumáticos, que han dado lugar a la sintomatología presente, y se escogerán los más importantes.
En esta fase preparamos al paciente, es decir, ya que vamos a trabajar con acontecimientos que generan un gran impacto emocional en la persona, indispensable establecer una buena alianza terapéutica con el paciente. Además, se deben exponer las bases de la terapia, y asegurarnos de que el paciente las entiende y acepta.
Esta etapa destapamos el recuerdo traumático, accediendo tanto a él, como a los pensamientos, emociones y sensaciones físicas que se despiertan ante el recuerdo del acontecimiento traumático.
El terapeuta realiza la estimulación bilateral, es decir, establece un conjunto de movimientos con los dedos, de forma rápida a la altura de los ojos de la persona, a través de los cuales, desbloqueará el recuerdo del suceso traumático.
En esta fase se asocia la cognición positiva seleccionada con el suceso traumático.
Una vez la persona ha trabajado la desensibilización del suceso traumático y este ha sido asociado a una cognición positiva, la persona debe explorar si todavía siente alguna sensación física.
El terapeuta debe exponer los posibles efectos que pueden aparecer tras la supresión de la terapia, ya que a veces pueden aparecer nuevas cogniciones o malos sueños. Frente a ello, se enseñan una serie de estrategias para poder afrontar dichas situaciones.

Esta fase es fundamental para valorar la eficacia de la terapia de las sesiones anteriores.

¿Ante que situaciones es efectiva la terapia EMDR?

¿ Dudas ?

Si tienes alguna duda, pregunta o quieres enviarme algún comentario, puedes contactar conmigo directamente desde mi teléfono de contacto 647704366, ya sea por WhatsApp o por llamada telefónica, o si lo prefieres puedes optar por mandarme un correo electrónico a [email protected], estaré encantada de atenderte para lo que necesites.

Ir al contenido